domingo, 25 de abril de 2010

Nunca vio la luz no sintió el calor no sufrió el dolor no vivió el morir muy grande la cruz muy chico el honor enana actitud de vivir mejor.
Si encontrás algo más fino fue el filo de tu silencio sólo entonces te amaré.
Rebuscada tu respuesta tanto como tu cabeza tenía que ser hombre.
Yo sólo quería unos mimos un suspiro de tu ombligo una sopa con sabor.
Eras un rompecabezas disfrazado de principe eras puro rocanrol.
Ya había encallado mi barco En medio de tu pantalon Nunca fui buena capitana.
Aunque a veces digo basta en las noches de subasta me la juego hasta ganar.
Como todo señorito eras bien histeriquito eras una ola en el mar.
Siempre cinco para el peso siempre abrazo, nunca un beso, y ahora ni torta ni pan.
Ni este amor que nunca vio la luz...
sólo me quedan recuerdos de ese sueño momentáneo viejos tiempos de adicción.
A planteos poco cuerdos al placer del desengaño a la dulce confusión.
Sólo me queda el consuelo de saberme muy tranquila yo ya sé que la peleé.
Me pensaba que era la ciega me pensaba que era el pueblo que era la tuerta y que era la reina. de este amor que nunca vio la luz...

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